Whippet fue mi primera incursión en el cine. Participé con los hermanos Jose María y Ricardo Espinosa de los Monteros en la creación de un cortometraje sobre un joven extraviado en el mundo de las drogas y la prostitución. El trabajo de producción es uno de los más agotadores, pero también gratificantes. Conseguir locaciones, tener todo el equipo listo, coordinar los diferentes departamentos, ver que los actores estén cómodos; todo eso implica un gran nivel de organización y, vale la pena decirlo, mucha paciencia. Lo peor son los días antes del rodaje; cuando ya estábamos grabando, todo fluyó. Al último, terminamos la producción bailando música disco en el Patrick Miller, un conocido antro de la Ciudad de México.

Selección oficial del Miami Film Festival 2017

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