Siempre, antes de comenzar el diseño de cualquier cosa: una infografía, una página web, un .GIF, un logo, lo primero que me pregunto es: ¿cuál es la idea? ¿Qué es lo que el cliente quiere comunicar? Creo que el primer paso al empezar a diseñar tiene que ver más con saber escuchar, que proponer (eso viene luego). He aprendido, a lo largo de mi carrera profesional, que muchos de los conflictos entre las agencias de diseño y sus clientes, es que en las primeras reuniones cada uno llega y se va con una idea diferente. Para mí lo más importante es crear la mejor versión de la idea que tiene en la cabeza el cliente; lograr traducir en un lenguaje visual sencillo, claro, comprensible, lo que sea que quiera comunicar.

Ya después viene lo que todos conocemos: las lluvias de ideas, el proceso de rebote de esbozos, el pulir y pulir el contenido hasta que quede perfecto. Pero, siempre, lo más importante es saber captar cuál es la idea principal, ese destello que el cliente tuvo y que quiere desarrollar. Esto, en mi experiencia, evita confusiones y malos ratos.